Título con que se conoce de antiguo en Asturias la curiosísima añada de la mujer adúltera. No es este tema exclusivo de nuestra región, pero alcanza aquí caracteres más precisos en la letra, y de mayor sensibilidad en la música. Llamó la atención de Federico García Lorca, que se ocupó de las canciones de cuna de España y resaltó estos especiales matices de la versión asturiana. Aquí el niño es sólo un pretexto para que la madre se ponga de acuerdo con el amante, que llama reiteradamente a la puerta a las 12 de la noche, y no persista en su intento de entrar, porque el padre no se ausentó como ellos esperaban. El movimiento rítmico de la cuna alcanza caracteres más vivos al reiterarse las llamadas a la puerta, y se dramatiza el tema intensamente a medida que discurre la canción.
Las letras varían frecuentemente. Torner recoge estas dos en su Cancionero:
Fué el mió Xuan a Uvieu,
diói el aire en culu:
miá que llueu vieno.
Ahora non, ahora non,
mió neñu, ahora non.
Palomina blanca
vestida de negro,
ya está el padre en casa
del neñu que tengo.
Ahora non, ahora non,
mió neñu,
ahora non.
El que está a la puerta
que vuelva mañana,
que el padre del neñu
non fué a la montaña.
Ea mió neñín
ahora non;
ea mió neñín,
que está el papón.
Otra version:
El que está en la puerta
que non entre ahora,
que está el padre en casa
del neñu que llora.
Ea mió neñín, etc.
Válgame mil diablos,
qué mal entendéis:
que volváis mañana
que tiempu tenéis.
Ea mió neñín, etc...