Un baile de pandero (que nada tiene que ver con el gallego), sino que es baile vaqueiro de Asturias, en el que el único acompañamiento se efectúa mediante la percusión de ese instrumento.
Ahora sale a veichare
un amigo que yo tengo
y por eso voy a daré
¡mi vida del alma!
dos golpes más al pandeiro.
Tú dices que no me quieres
porque non soy la primera
la flor que primero nace
¡mi vida del alma!
primero el aire la lleva.
Siempre que te vas me dices,
¡adiós, hasta la primera!;
nunca dices: ¡hasta cuando!
¡mi vida del alma!,
siempre me dejas con pena.
Aunque no es propiamente una vaqueira, en el sentido en que se ha popularizado, esta pandeirada asturiana, tiene toda la melancolía en su construcción y todo el sentimiento melódico de la vaqueira típica: cadencias al modo menor, tristeza ambiental, inspiración tonal de raza perseguida.